sábado, 23 de marzo de 2013

Registro

Este post es para llevar un orden, más que nada. Lo iré actualizando poco a poco. Es para asustarme de lo poco que leo últimamente y ponerme las pilas.

ACABADOS

Febrero 2013:
* Mientras Escribo, Stephen King
No ficción. Autobiográfico.
Anécdotas y consejos para el aspirante a escritor. Entretenido e interesante. Recomendable incluso si tampoco te apetece mucho escribir una novela.

Marzo 2013:
* El Club Dumas, Arturo Pérez Reverte (relectura)
Thriller, supongo.
Homenaje a la novela de aventuras decimonónica. Las situaciones a veces un poco pasadas de rosca, pero forma parte del encanto de Pérez-Reverte, o lo tomas o lo dejas. De las suyas, seguramente mi favorita (tampoco he leído tantas)

Abril 2013:
* Pídeme lo que quieras, Megan Maxwell
* Pídeme lo que quieras, ahora y siempre, Megan Maxwell
Novela rosa con aspiraciones de erótica.
Calidad literaria discutible, pero entretenida. Choni. La segunda parte mucho peor que la primera. Carga las tintas con las escenas guarras para ser transgresora, pero a mi me acabó aburriendo, porque lo importante al final es que se quieren mucho como la trucha al trucho. Los amantes de Teruel, tonta ella y tonto él. Solo apto para amantes del género o gente con mucho sentido del humor. Se supone que habrá una tercera parte. La va a leer Rita.

A MEDIAS
Tan cerca del aire, Gustavo Martín Garzo
El Hobbit, JRR Tolkien (relectura)
Las Señoras de Mandrigyn, Barbara Hambly (relectura)
Vida de Pi, Yann Martel
Guerra Mundial Z, Max Brooks
Los propios dioses, Isaak Asimov (relectura)
El Gran Espectaculo Secreto, Clive Barker (relectura)
Nocturna, Guillermo del Toro y Chuck Hogan
La Tumba, Jim Butcher

miércoles, 6 de marzo de 2013

Creced y multiplicaos


Las noticias políticas siempre me llegan tarde (más que nada porque me cabrean, así que las evito), y mis reflexiones al respecto son más lentas todavía, pero el caso es que hoy he estado pensando en aquella perla que dijo un ministro el otro día, eso de que

"Si nos oponemos al matrimonio entre personas del mismo sexo, no podemos usar argumentos confesionales. Existen argumentos racionales que dicen que ese matrimonio no debe tener la misma protección por parte de los poderes públicos que el matrimonio natural. La pervivencia de la especie, por ejemplo, no estaría garantizada".

Antes de nada definamos "protección por parte de los poderes públicos". Supongo que se refiere a ventajas fiscales y sociales, esas cosas que implican impuestos, herencias y demás. Por tanto la función última y necesaria de todo matrimonio sería la "pervivencia de la especie" y de no cumplirse esta función, la "protección por parte de los poderes públicos" no podría hacerse efectiva. Sin embargo no todos los matrimonios heterosexuales contribuyen o pueden contribuir. ¿Debería retirarse todo tipo de ventaja fiscal a los matrimonios formados por ancianos, o sólo a aquellos que no hayan "contribuido a la pervivencia" cuando aun eran jóvenes? ¿Y que pasa con los matrimonios jóvenes en los que uno de los cónyuges es estéril, sería necesario un certificado médico de fertilidad por parte de ambos miembros de la pareja para poder acceder a esas ventajas? ¿y si a pesar de ser jóvenes y fértiles no tienen hijos, habría que hacerles firmar una declaración jurada de que se reproducirán en el futuro para darles la susodicha protección, o bastaría con no hacerla efectiva al menos hasta que nazca su primogénito?

Obviamente un hombre y otro hombre no pueden engendrar un hijo solos, igual que no pueden una mujer y otra mujer. Sin embargo, con el concurso de la inseminación in vitro, un matrimonio formado por dos mujeres podría contribuir a la "pervivencia de la especie" el doble de rápido que uno formado por un hombre y una mujer, por tanto las lesbianas entrarían dentro del sector con derecho a protección, pero... ¿y que pasa con las adopciones, es que los niños adoptados no contribuyen a la perpetuación de la especie? No, por supuesto que no, los niños adoptados ya nacieron en su día, y crecer en un hogar familiar donde son queridos no cambia nada, podrían muy bien crecer en un orfanato y seguir contribuyendo a la especie. Así pues, las adopciones no deberían dar acceso a los padres adoptivos a ninguna ventaja, en todo caso a los padres naturales, si es que viven. Y estén casados, claro.

Pero volvamos sobre los hijos de madres lesbianas. Intuyo, y creo que no me equivoco, que el ministro Fernández Díaz opina que los matrimonios formados por dos mujeres, a pesar de que puedan técnicamente perpetuar la especie, no son "kosher". ¿Por qué? Analicemos qué diferencia a un niño nacido por fecundación in vitro de uno nacido por fecundación tradicional. Si se ha necesitado concurso médico en la fecundación suele ser por esterilidad de uno de los dos miembros de la pareja, por lo tanto el niño sólo compartiría ADN con uno de los dos, siendo el resto de su código genético de un donante, anónimo o conocido. Sin embargo, si el donante es la misma pareja (por ejemplo, cuando el hombre tiene baja calidad seminal y es incapaz de fertilizar a su pareja sin ayuda médica, o si la madre ha quedado estéril por algún problema o enfermedad pero tuvo la precaución de guardar sus óvulos para el futuro, por la razón que sea) el niño compartiría genes con ambos miembros del matrimonio, ¿sería entonces el matrimonio que lo ha dado al mundo aceptable y digno de recibir "protección de los poderes públicos"? ¿y si el donante de esperma que utiliza la pareja lesbiana es un pariente cercano de la mujer que no va a ser inseminada? en ese caso el niño compartiría genes con ambas, ¿sería aceptable?

Y todavía nos queda un problema: ¿qué pasa con los niños enfermos? si el niño no tiene posibilidad de llegar a la edad adulta poca sería su contribución evolutiva, así pues los matrimonios que consigan tener un hijo ¿perderían su protección si el niño enferma o muere, o si siendo adulto resulta estéril o llega a cierta edad sin contraer matrimonio ni, por tanto, aportar nada al fondo genético de la especie?

Recapitulemos: según el ministro del interior, para hacerse efectiva la "protección de los poderes públicos" un matrimonio debe "contribuir a la perpetuación de la especie" presentando ante las autoridades a un descendiente con el correspondiente certificado médico que asegure un estado de salud aceptable y un estudio genético de los tres para asegurar que el niño es, efectivamente, hijo de ambos y no del vecino de enfrente, o del butanero. A ser posible, como mínimo, por duplicado, para que no mengüe la población.

Esto deja fuera a: hijos adoptivos, hijos enfermos o con defectos genéticos que les impidan o desaconsejen su reproducción e hijos ilegítimos.

Por lo pronto.

Ole la lógica eugenésica del ministro. Ah, no, espera, que no hace falta que mejoren la especie. Con que la perpetúen vale. Y con certificación de origen, como el jamón serrano.